Déjate de historias. Si algo me han enseñado treinta años de experiencia en el mercado es que la clave para tener éxito en tu empresa radica tanto en la forma de hacer realidad tu idea original, como en el modelo de negocio que puede lograr que salga adelante; que puede hacerla rentable.

Pero recuerda: ninguna idea es absurda de antemano. Por extravagante que pudiese parecer, puede llegar a ser revolucionaria. ¿No me crees? Busca en internet la fotografía de Elon Musk, el ahora todopoderoso CEO de Amazon, cuando compartía una mesa de trabajo y un tablón de anuncios en centro de negocios. Él ya pensaba entonces en cambiar el mundo ¿Y tú?

La clave para tener éxito en tu empresa radica tanto en la forma de hacer realidad tu idea como en lograr que sea rentable

A la hora de idear un concepto de negocio, de crear una nueva empresa, tampoco busques necesariamente la exclusividad; no tiene por qué ser única, aunque sí buscar la diferenciación, su valor añadido. Piensa que de otro modo, en el planeta existirían solo un puñado de emprendedores.

Eso sí, debes asegurarte de que el concepto de negocio que pretendes poner en marcha se sitúa en un nicho de mercado consistente y bien definido. Porque si la clave del éxito es adaptarse a lo que buscan quienes se van a convertir en tus clientes –aunque aún no lo sepan– debes conocer el sector en el que vas a operar: sus claves, su pasado reciente, sus perspectivas de futuro, sus oportunidades… Además de tener en cuenta los siguientes consejos:

Principios básicos que debes tener en cuenta para sacar adelante tu negocio

Imagen diseñada por Creativeart / Freepik

Puesta en marcha

Lo fundamental –sin quitarle su importancia, que la tiene– no es la idea original: lo realmente importante es la puesta en marcha. Y para su ejecución precisas de un buen equipo. Del mejor con el que puedas contar. Subcontrátalo si no puedes permitírtelo en plantilla, o bien no quieres limitarte a tener empleados sino a los mejores profesionales por cuenta ajena que ofrezca el mercado.

Experiencia

Arranca basándote en tu propia experiencia. Recapacita sobre aquello en lo que eres –o podrías ser– mejor que tus posibles competidores. Analiza qué es lo que más te divierte y ten en cuenta que tu credibilidad aumenta cuando crece tu experiencia en el sector que dominas.

Inspirarte en ideas anteriores

Inspirarte en ideas que tuvieron –o no– éxito en el pasado es interesante. Piénsalo: hay conceptos “rescatables”, que no salieron bien en su momento, pero pueden pulirse y adaptarse a las nuevas condiciones del mercado. Cuántas veces se trata tan solo de sustituir un par de factores para hacer triunfar algo, que en su día fue innovador pero murió precisamente por haberse adelantado excesivamente a los tiempos.

Analizar el sector

Otra vía es precisamente analizar el sector –en el que ya he dicho que conviene ser expertoy detectar necesidades del mercado. O dicho de otro modo: poner en marcha una iniciativa que venga a resolver un problema para el que nadie antes haya visto la solución. Y en este sentido funciona “ponerse el sombrero” de consumidor y plantearse crear un producto o servicio porque uno es incapaz de encontrarlo en otra parte.

Experiencia personal

Siendo la experiencia personal una buena fuente de inspiración a la hora de idear nuevas iniciativas empresariales o empezar proyectos novedosos, sí que recomiendo al emprendedor un poco de autoexamen de conciencia: no crees tu propia empresa solo para descubrir que no te satisface o que no eres apto para llevar a cabo una actividad. Te puedes ahorrar disgustos consultándolo con la almohada, antes de lanzarte al mundo de los negocios.

Analiza tu negocio como producto/servicio

Piensa en tu negocio, en tu proyecto, en términos de producto y/o servicio. ¿Cuál es el principal beneficio que va a aportar a tus clientes? Siéntate y analiza lo que distingue a tu empresa, y cómo la va a percibir la gente; esto es, los mensajes que tratas de hacer llegar al público, y lo que éste va a esperar de tu marca.

Ser consciente

Si te vas a dedicar a una actividad tan exclusiva que su reducido mercado potencial te va a impedir crecer, debes de ser consciente de ello y saber que tal circunstancia reduce tus posibilidades de encontrar posibles inversores. Estos buscan siempre elevados potenciales de crecimiento.

Sondea las tendencias

Investiga las tendencias que surgen y triunfan en otros lugares y en culturas diferentes. Adáptalas para implantarlas con garantías en el mercado español. La adecuación cultural es la clave del éxito, puesto que la experiencia indica que los conceptos foráneos que no responden a una realidad o un futuro cercano español funcionan difícilmente y, cuando lo hacen, es a base de grandes inversiones en tiempo y dinero. La lista de franquicias extranjeras que han fracasado al ser “importadas” a España es interminable.

Estudia los precedentes

Nunca está de más estudiar –si los hay– precedentes parecidos a nuestro novedoso concepto de negocio: cómo han resuelto otros los problemas que se nos plantean a la hora de desarrollarlo. Porque siempre hay una manera mejor de resolver un conflicto que nos tiene atenazados: ¿para qué está Google?

Y recuerda que numerosos proyectos nacen basados en una idea y terminan convirtiéndose en algo diferente, y a veces casi antagónico.

Mi consejo es que seas fiel a esa idea originaria hasta donde puedas, pero seas capaz de aceptar que no es inamovible, sino precisamente algo que cambia y se adapta a las circunstancias de cada momento; sin que por ello pierda su esencia original.

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